
© Copyright por Claudia Lamata de Gigli
Los signos de fuego se
caracterizan por poseer una tremenda vitalidad y energía. Al estar en compañía
de una persona cuyo signo pertenezca al elemento fuego, uno siente como una corriente
de energía que emana de esta y nos toca.
Las palabras de ánimo que nos puede dar uno de estos nativos es
incomparable a las de los otros tres elementos. Ya que va cargada de fuerza,
entusiasmo, esperanza y fe. A diferencia del agua que nos podría consolar o
animar desde las emociones o los sentimientos, la tierra con su necesidad de no
perder la seguridad y pisar en firme, y el aire restándole importancia a todo
aquello que pueda intoxicar nuestros pensamientos, para dar lugar a perfectos
análisis y
abstracciones
de origen intelectual.
En cambio el fuego es el
elemento que nos inyecta aquella energía cargada de entusiasmo que a veces
necesitamos recibir.
Entusiasmo es el término
adecuado para definir al signo de Sagitario. De los tres signos, Aries ,Leo ,
Sagitario este último es el que mas entusiasmo posee, ya sea en el
emprendimiento de un nuevo proyecto, como en la lucha por un objetivo noble,(
por lo menos así lo creen ellos) sea política, social, religiosa. De hecho es
el signo que Júpiter regentea en toda su plenitud. Y como su regente, Sagitario
reacciona con la llama sagrada del entusiasmo enarbolando la bandera
correspondiente a la causa a la que se entrega.
Hasta aquí toda esa energía
cobra vida en una maravillosa imagen de lucha y aventura, pero repentinamente
nuestro sagitariano comienza a bajar la frecuencia de su entusiasmo, justo
cuando está por rozar la meta u objetivo tan buscado. Es entonces cuando la
insatisfacción irrumpe en tan optimista espíritu.
La insatisfacción sagitariana uno la puede percibir a diario, en el trato de
todos los días y hasta en las pequeñas cosas. Es muy común ver a un nativo/a de
este signo apurado.
Sagitario
vive apurado, como si siempre llegara tarde a todos lados. Si van a almorzar o
a cenar con alguien, piden rápido la carta, mirando al mozo para que se acerque
a la mesa, come mas ligero de lo normal, por supuesto finalizando antes que su
compañero/a.
Es habitual en estos nativos ver
que se mueven mucho en las sillas en que están sentados, como si en cualquier
momento se levantaran para irse. También cuando llegan a un lugar parece que
dijeran “Hola y Adios”,o algo
así como :
“Bueno aquí estoy, hablemos
rápido que me tengo que ir”, se sientan y se levantan para volver a sentarse,
si hay algo que quedó en el tintero por enterarse.
Las charlas telefónicas suelen
ser breves o si se extienden tratan de tocar todos aquellos temas que les
interesan con una velocidad apabullante. “Lo importante es abarcar todo en poco
tiempo”.

Sagitario vive en un eterno
apuro, como si la vida se le escapara por entre los dedos y vivieran de acuerdo
a un reloj diferente al resto de los relojes del mundo.
Después de vivenciar ciertas
experiencias con Sagitario llegué a la conclusión que esa insatisfacción a la
que antes me refería no era una simple hipótesis, sino una tremenda realidad.
La búsqueda permanente de nuevas
metas, trabajos, objetivos, proyectos, planes o actividades varias cumple la
función de satisfacer de a ratos aquellos grandes y profundos vacíos que
poseen.
Sagitario conforma una difícil
transición entre la profundidad e intensidad de Escorpio y la estructura y
practicidad de Capricornio. Sagitario salió ileso de la crisis escorpiana y corre
queriendo dejar atrás aquella experiencia de muerte y resurrección, para entregarse
como un niño fuerte y desenfrenado hacia aventuras divertidas y emocionantes.
Aventuras que dejan de serlo
cuando al objetivo deseado hay que darle forma, estructura y utilidad. Es ahí cuando
se encuentra en los límites de un Capricornio que lo mira con gravedad y
exigencia. Por lo tanto Sagitario emprende la retirada en busca de alguna otra
causa por la que luchar que nuevamente lo lleve hasta la frontera. Le asusta la
rutina y la uniformidad, es por eso que busca situaciones que lo mantengan
mental y físicamente activo con diversos matices. Se aburre con facilidad
dejando muchas veces las actividades o tareas que emprende sin terminar.
Es muy común observar que el Sagitariano nace sabiendo, entonces ¿para qué perder tiempo
en lo que su admirable intuición jupitereana le
concede?. La fama de poseer cierta soberbia no es en
vano, aunque mas tarde tenga que reconocer haberse equivocado.
Como todo signo de fuego
Sagitario posee una alta cuota de egoismo, es propio
de este elemento pensar primero en ellos y después en el resto. Luchar por
causas distintas no nos habla de un interés total y absoluto hacia la
comunidad, sino en primer lugar un deseo de satisfacer sus propias necesidades
y luego las de los demás.
Humildemente creo que Sagitario
tendría que trabajar un poco más todo lo relacionado al trato con el otro.
Quizás debería aprender a entregarse de
verdad a una causa pero sin tanta exteriorización innecesaria. Como a la
entrega de sus afectos. Probablemente
salir de su centro para entender que le pasa al mundo y no apoyarse en
discursos y parlamentos exagerados. Capaz tenga que dejar de decir “haz lo que
yo digo mas no lo que yo hago”. Debería
dejar de ser menos moralista y más humano. Dejar de ser Zeus y pasar de una vez
al mundo de los mortales.
Estoy segura que si Sagitario
toma conciencia de todo esto y mucho mas, su insatisfacción va a desaparecer,
para dejar lugar a una templanza propia del sabio y del humilde.

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